El próximo domingo, a las 18:30 horas, saldrá la procesión del Corpus Christi en Málaga, manteniendo el formato habitual de los últimos años a pesar de un intento de última hora de modificar la organización del cortejo. La celebración eucarística, que en otras ciudades andaluzas como Sevilla, Granada o Toledo se vive con gran intensidad, parece haber perdido fuerza en la capital malagueña, donde reina una cierta apatía tanto institucional como popular.
Una festividad que pasa desapercibida
A escasos días del evento, poco se habla del Corpus Christi en Málaga. Ni el Obispado ha hecho comunicados a través de sus canales oficiales, ni se observan signos claros de preparativos más allá de los toldos que ya cubren la calle Larios, con un aire más festivo que litúrgico. En contraste con otras ciudades donde la fiesta eucarística es uno de los grandes momentos del calendario religioso, en Málaga la celebración parece diluirse año tras año.
Altares reducidos al mínimo
Uno de los aspectos más llamativos es la escasa presencia de altares callejeros. Apenas tres altares oficiales recibirán al Santísimo en su recorrido procesional. Entre ellos, destaca el altar que montará la Hermandad de la Sagrada Cena en la entrada del patio del Sagrario, en Molina Lario. Este altar sustituirá al que durante décadas instalaba la Agrupación de Cofradías en la plaza de la Constitución, lo que refleja una clara reducción en el despliegue cofrade.
También estará presente el Simpecado de La Caleta presidiendo el altar de la Agrupación de Glorias, ubicado en la plaza del Cardenal Spínola (conocida popularmente como la «Doble curva»). Por su parte, la Hermandad de Humildad y Paciencia mantendrá su tradicional altar en la calle Larios, a la altura de la plaza de las Flores. Aparte de estas iniciativas, pocas más se esperan, ya que el Obispado lleva tiempo limitando el montaje de altares, desincentivando incluso el entusiasmo de grupos como la asociación cultural El Monaguillo, que previsiblemente volverá a engalanar alguna fachada.
Desinterés y restricciones
El descenso en la participación de colectivos eclesiales y hermandades en la procesión del Corpus no es nuevo. Históricamente, solo un reducido número de entidades ha mostrado implicación activa en la celebración, siendo la Adoración Nocturna uno de los pocos grupos constantes, aunque ya hace años que dejó de montar su altar. Esta falta de compromiso se ve alimentada por la escasa promoción y la falta de un impulso claro desde el Obispado, que ha preferido controlar antes que fomentar.
Horarios de los actos litúrgicos
La jornada del Corpus Christi en Málaga comenzará con la misa estacional en la Catedral, prevista para las 11:30 de la mañana. Por la tarde, se celebrará una nueva eucaristía a las 18:00 horas, también en el templo catedralicio. Justo antes de concluir esta misa, a las 18:30, dará comienzo la procesión del Santísimo Sacramento por las calles del centro histórico.
El itinerario previsto incluye las calles Molina Lario, plazas del Siglo y del Carbón, calle Granada, plaza de la Constitución, calle Larios, Sancha de Lara y de nuevo Molina Lario, para terminar en la plaza del Obispo, accediendo a la Catedral por la puerta de la Encarnación bajo palio, portado por miembros de la curia diocesana.
Una procesión eclipsada por el traslado
Paradójicamente, se espera que el traslado de regreso del Señor de la Cena desde su altar agrupacional despierte más expectación que la propia procesión del Corpus. Esta situación evidencia el desequilibrio entre el fervor que generan algunas hermandades y la frialdad con que se vive la que debería ser la gran fiesta eucarística de la Iglesia malagueña.
Reflexión y futuro
La celebración del Corpus Christi en Málaga parece atravesar una etapa de decaimiento, en parte por la falta de comunicación institucional y por decisiones que han ido reduciendo la participación activa del pueblo cristiano. Recuperar el esplendor de esta solemnidad no depende solo de las hermandades, sino también de un impulso renovado desde las altas esferas eclesiásticas.
Aún hay tiempo para reflexionar y devolver a esta fiesta su significado y presencia en el corazón de la ciudad. Mientras tanto, el próximo domingo, Málaga volverá a salir al encuentro del Santísimo, aunque con menos brillo que en otras plazas, esperando que en el futuro la fe y la devoción superen la indiferencia.