Lunes, 25 Septiembre 2017 | Actualizado 22/09/17

Faltan
181 
días para el Domingo de Ramos
Ir a calculadora
×

Error

Cannot retrive forecast data in module "mod_sp_weather".

LA CRÓNICA

Demasiadas luces en el día de la Patrona

Se cumplió el ritual un año más y la Virgen de la Victoria regresó a su Santuario en una procesión muy ágil y arropada por el público · La luz eléctrica en la imagen persiste, dificultando su visión natural

Alejandro Cerezo | Sábado, 09 Septiembre 2017 Comentarios (1)
La Virgen de la Victoria rodeada de público en la calle Bolsa. La Virgen de la Victoria rodeada de público en la calle Bolsa. A. C.

El Día de la Virgen de la Victoria pasó con el consabido sabor del inmovilismo, que en muchos aspectos tanto dice, y bien, de lo mucho que de ritual tiene el 8 de septiembre para los malagueños, ayer un año más echados a la calle en masa, y con el arrope propio de las citas de primera fila en el corazón de la ciudad.

Sin embargo, inmovilismo también en otras tantas posturas viciadas que no parecen tener un final en el horizonte. A la cabeza de estos debes, sin género de dudas, la horripilante tortura estética a la que está sometida la extraordinaria imagen de la Virgen de la Victoria con esos focos anaranjados que la desfiguran; tan desafortunados que ya sólo cabe pensar que se mantienen más por ganar un pulso a las voces críticas que por la sincera convicción de que quedan bien. Porque ver el rostro de la Patrona con esas luces es parecido a que saliese una mala copia de la escultura original: sin su color, sin sus tonos, sin su textura de madera antigua.

Foco aparte, y pasando por alto la feria de bombillas de un cajillo que, parece, está llamado a sustituirse antes que a terminarse de imaginería, la procesión de la Patrona volvió a hacer gala –nada fácil por las características de su cortejo- de un fabuloso ritmo procesional: a la medianoche, la Catedral –que estrenaba canónigos-, repicaba en el centro anunciando al casco antiguo que arriba, en el Santuario, la Virgen de la Victoria llegaba a su casa. En cuatro horas, la Patrona había recorrido las arterias del centro y subido la amplia recta de Alcazabilla-Victoria-Compás hasta el templo que fue de la orden de los Mínimos.

Cuatro bandas, las de cornetas de Bomberos y de Santa María de la Victoria, y las de música Municipal y la de la Expiración, ésta tras la Virgen, fueron el ya acostumbrado acompañamiento del cortejo. La banda perchelera va camino del cuarto de siglo poniendo sus sones tras la Patrona de Málaga; una gesta. Evidenció en su actuación que, al margen de criterios, la crisis sufrida queda ya bien lejos en el tiempo y hay cantera y sonido. El repertorio, bueno en general, dejó perlas en lugares emblemáticos de la dimensión de ‘Música para una Madre’, de Eloy García, en plena calle Larios. Sin embargo, cuesta entender la arbitrariedad de que una obra emblemática como ‘Virgen de Gracia’, de Perfecto Artola, sonase únicamente a partir del trío.

Como es costumbre, las representaciones diocesanas y oficiales se retiraron en la plaza del Obispo, cuando la procesión había recorrido el centro histórico y se disponía a regresar al Santuario de la Victoria. En calle Alcazabilla, buena parte de los guiones escoltaron el paso de la Patrona. Sólo quedaron los guiones de las valientes: el Rosario de El Palo, Pollinica, Huerto, Salutación, Crucifixión, Dolores del Puente, Pasión, Jesús Cautivo, Penas, Sangre, Expiración, Sagrada Cena, Viñeros, Zamarrilla y los Santos Patronos. Llegaron a la casa de su Patrona; da igual cómo llevaran el guion. A este listado cabe añadir, además, las tres parroquiales (Ecce Homo, Amor y Monte Calvario) y las victorianas, que iban retirándose en sus sedes respectivas de calle Victoria (El Rico, Rescate y Rocío). Faltó en el cortejo, de las agrupadas de Semana Santa, la de Humildad y Paciencia.

Sobre el retorno de la Virgen de la Victoria cabría plantar sobre la mesa una reflexión. La genuinidad del barrio y sus vecinos están fuera de duda, así como la fuerte identidad cofrade del barrio: las cofradías hacen gala de ello, especialmente en los últimos tiempos. Sin embargo, contrasta este victorianismo ejercido con la frialdad absoluta en que se envuelve el regreso de la Patrona por la arteria principal del barrio, este año además, atestada de coches aparcados. Pocas colgaduras, casi ninguna: de no ser por el esfuerzo de los cofrades El Rico adornando su casa hermandad, siempre impecable y cálida, el retorno al barrio es lo más parecido a un erial. El día 8 es el día del barrio de la Victoria, y debería parecerlo también. A ver si para la Magna, en la que también saldrá el Rocío, el otro amor del barrio, la cosa mejora. Seguro que así será.

¿Le ha resultado interesante?
(2 votos)

Comentarios   

+6 #1 Leónidas 10-09-2017 20:51
¿Alguien me explica el misterio de la procesión menguante? Me parece aberrante que se vaya saliendo de la procesión to quisqui y al santuario no lleguen ni los curas. Una vergüenza más en esta ciudad en la que nos gusta tanto aparentar. Jesús dijo a sus discípulos: "Tenga cuidado de no practicar sus obras de piedad delante de los hombres para que los vean. De lo contrario, no tendrán recompensa con su Padre celestial".

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

Publicidad - elcabildo.org

Galerías

Canales

Cofradías Bandas Descargas

Servicios

Teléfonos Diccionario Farmacia C. Cofrade Callejero Museos Enlaces

El tiempo en Málaga