Lunes, 22 Julio 2019 | Actualizado 07/04/19

×

Error

"Could not resolve host: query.yahooapis.com" in module "mod_sp_weather"

Cannot get "Málaga" woeid in module "mod_sp_weather".

"Could not resolve host: query.yahooapis.com" in module "mod_sp_weather"

"Could not resolve host: query.yahooapis.com" in module "mod_sp_weather"

"Could not resolve host: query.yahooapis.com" in module "mod_sp_weather"

Cannot retrive forecast data in module "mod_sp_weather".

El piano de Miguel Pérez tras un bosque de cruces

Treinta y tres maderos blancos integraban un impactante escenario · Diversos músicos y una saetera apoyaron el pregón de Pérez Pallarés, que rompió con varios protocolos

Alejandro Cerezo | Domingo, 17 Marzo 2013 Escribir un comentario
Saeta de Luz María Muriana. Saeta de Luz María Muriana. PABLO COBOS

Con numerosos itinerarios de El Cabildo ya repartidos entre el gentío, comenzaba a adivinarse que las previamente anunciadas diferencias de protocolo con respecto a años anteriores iban en serio. De entrada, se pudo advertir la inesperada presencia del propio Rafael Pérez Pallarés conversando, relajado y cercano, a las puertas del Cervantes a escasos minutos de su comparecencia ante el escenario. Supuso el primero de una serie de cambios que mejoraron el ritmo del acto, otrora saturado de demasiados preludios.

Así, este año no existió la figura del introductor del acto y presentador del presentador. Tampoco hubo concierto alguno, aunque luego el pregón contaría con música, y de la buena. Con la sencilla aparición de Cari Ledesma, pregonera de 2012, por un lateral del telón bajado comenzó el acto. Al espectador no le hizo falta situarse porque no había dado tiempo a desconectar: a las 20.04 horas, la hermana mayor de la cofradía del Amor, muy elegante en tonos beige, iniciaba el acto desde un atril blanco corporativo que lucía por marca de agua la fuente central con la cruz de la Santa Caridad que preside el patio del Hospital de San Julián. Este elemento sirvió ya el año pasado para el pregón que Ledesma Albarrán pronunció en el mismo enclave.

Presentado el pregonero, éste apareció y saludó cariñosamente a María del Carmen Ledesma, entregándole una estampa y una flor de cera perteneciente a las velas rizadas de la Virgen de la Salud, de cuya hermandad Rafael Pérez Pallarés es director espiritual. Luego, el pregonero, a telón bajado, se puso frente al mismo esperando a que se alzara. Tan extraño movimiento cobró todo su sentido en cuanto se descubrió el escenario: treinta y tres cruces de madera en color blanco -algunas con sudarios envueltos en sus crucetas- formaban un sugestivo bosque ante el que el sacerdote se presignó antes de ocupar su estrado. Recordaban sobremanera a las cruces que se encuentran en el patio del Sagrario de la Catedral de la Encarnación. No en vano, ambas instalaciones corresponden al diseño del artista Jorge Rando.

Las cruces, de distintos tamaños y formas, ofrecían un interesado aspecto rústico y la iluminación proyectada sobre las mismas lograba una fuerza sobrecogedora. Al fondo se adivinaba la figura del músico malagueño Miguel Pérez Díaz, al piano, que se encargó de vertebrar el impecable fondo musical que supo en cada momento conectar emocionalmente con el discurso que Pérez Pallarés iba desgranando. De sus dedos emergían piezas de todo tipo, desde música sacra como el 'Ave María' de Gounod, hasta el pasodoble 'Suspiros de España', de Antonio Álvarez Alonso. Por supuesto, se incluyeron marchas procesionales como 'Amarguras' de Font de Anta, 'Santo Traslado' del propio pianista o 'Humildad' de Perfecto Artola. Especialmente brillantes resultaron las variaciones a partir de la pieza del maestro de Benassal 'Virgen de Gracia'.

Acompañaron en ocasiones a Miguel Pérez la clarinetista Beatriz Tocón y el saxofonista Manuel Ruiz, este último con alusiones musicales a Puente Genil, la localidad natal del pregonero. Por su parte, Miguel Ángel Vargas, hermano mayor de la cofradía de la Salud, interpretó a guitarra parte de la preciosa marcha 'Santa María de la Salud', compuesta por el músico que fue director de la banda de Aguilar de la Frontera, Sebastián Valero, para la Dolorosa del Domingo de Ramos. Coincidió con el pasaje del pregón en que Pérez Pallarés recordaba los momentos previos a la salida de la cofradía desde el interior de San Pablo.

Además, en dos momentos de la alocución emergieron dos saetas, cantadas por Luz Mari Muriana que, vestida por Rafael Urquízar de un elegante luto, desgranó mientras caminaba por entre el bosque de cruces, que en esos momentos recibieron más intensidad lumínica:

"Ay, Señor de los Gitanos
si soy de tu misma sangre
y todos somos hermanos
¿por qué hay gente que pasa hambre
y nos llamamos cristianos?"

"Solita y desampará
te busco por las esquinas
de la fría madrugá
y na más me encuentro espinas
y una cruz ensangrentá"

Ambas saetas, con letras de David Paniagua y Rafael de las Peñas respectivamente, fueron ovacionadas por el público, que se contuvo a la hora de aplaudir durante un pregón en que tanto el tono empleado como el propio mensaje no demandaban interrupciones, aunque no pudieron evitarse las palmas cuando el pregonero reflexionó de forma conmovedora en torno al pasaje del Perdón de Cristo hacia el Buen Ladrón. La producción y coordinación del acto fue supervisada por el cofrade Miguel Ángel Blanco, más que curtido en cuanto a escenografías del pregón de la Semana Santa se refiere.

Cuando Rafael Javier Pérez Pallarés pronunció 'he dicho', había pasado casi una hora y media desde su comienzo. Pero, a diferencia de otros pregones de la misma duración, no constaron excesivas quejas por su extensión. Eso quizás sea muestra de que si algo realmente resultaba agotador, era el excesivo protocolo que rodeaba al acto. Este año, el oyente comenzó a escuchar el pregón con la mente limpia y sin saturar. Interesante para venideras ediciones.

¿Le ha resultado interesante?
(4 votos)

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

Canales

Cofradías Bandas Descargas

Servicios

Teléfonos Diccionario Farmacia C. Cofrade Callejero Museos Enlaces

El tiempo en Málaga