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El pregonero de la Semana Santa de 2015, Rafael de las Peñas, es el nuevo hermano mayor de la archicofradía de los Dolores de San Juan. Así es desde el 20 de octubre, en que se celebró el cabildo de elecciones tras no poder llevarse a cabo el pasado 30 de junio ante la falta de candidatura para regir los destinos de la hermandad del Viernes Santo.

Ante la tesitura, se abrió un nuevo período electoral al que se presentó De las Peñas y salió elegido en los pasados comicios con 77 votos a favor y 6 votos en blanco. Lleva como primer teniente hermano mayor a Eulogio Abelenda Robles; como segundo teniente a Alberto Rosaleny Soria; como tercer teniente a Adela Rubio Jiménez; como secretario general a Aurelio García-Andréu García; como tesorero, Francisco Vallejo Pulpillo; como fiscal, Fernando Sierra Sevilla y como albacea general, Alejandro Cerezo Ortigosa.

Rafael de las Peñas es hermano de los Dolores de San Juan desde el año 1977 y desde 1982, de forma ininterrumpida, se encarga de vestir a la Virgen de los Dolores. Ha ocupado diversos cargos en las distintas juntas de gobierno, así como el de consejero en algunos mandatos.

Publicado en Málaga
Lunes, 27 Febrero 2017

Amor. Cartel Ubi Charitas 2017

Autor: Francisco Naranjo Beltrán.

Presentador: Rafael de las Peñas.

Observaciones: es digno de reconocer la labor cartelística que desarrolla la corporación victoriana, con trabajos sobresalientes y buenos autores: Rando, Pablo Alonso Herráiz, Berzosa, Palma, Chicano -en tres ocasiones- y ahora llega Naranjo Beltrán. Es síntoma de que la Hermandad del Amor se toma el cartel en serio. También ha apostado otros años por la fotografía y le ha salido bien.

El cartel de Naranjo da el protagonismo absoluto a la Virgen de los Dolores sentada a los pies del Cristo del Amor. Esta imagen es atribuida al imaginero malagueño Fernanod Ortiz del que se conmemora el centenario de su nacimiento. Según el propio autor del cartel, con esta obra pretende plasmar la sensación, que esta importante obra escultórica siempre ha provocado en él ante su contemplación en la Basílica y Real Santuario de la Victoria. "La paradoja de contemplar la representación de una escena dura, macabra y terrible de la forma más amable posible. La dureza que supone el que una madre sobreviva a su propio hijo que ha sido torturado pero con una actitud de ternura y fortaleza absoluta". Para reforzar esta idea, como es tradicional en su producción, se ayuda mediante el uso de elementos simbólicos que rubrican el mensaje. La Virgen se encuentra a los pies de la cruz del hijo sobre un Gólgota de cráneos humanos, símbolo del mal, el pecado y la muerte, del que, como regadas por la sangre derramada por Cristo, al cual adivinamos siguiendo la vertical de la mirada de la virgen que se clava en los pies del hijo, brotan un conjunto de hiniestas rosas blancas símbolo de la vida y la esperanza en la resurrección. En palabras de Federico Fernández Basurte, “en el calvario empedrado de dolores, sobre la desolación de los huesos secos, se alza la fe, luce la ternura, brota el amor. Ella".

La obra se ha realizado con técnica mixta, acrílica y lápiz de color sobre tabla de 180 centímetros de altura por 85 de ancho. Como es propio de sus composiciones, Naranjo recurre de nuevo a la geometría del círculo, vertebrándose el fondo con dos círculos tangenciales, uno que coincide con un halo tras la cabeza de la dolorosa y uno de mayor tamaño que quiere representar con tonos amarillentos el momento de la tarde en que Jesús expiró en la Cruz. Por último, como es costumbre, aparece el rotulado el lema usado por la Cofradía Ubi Charitas, y el año 2017.

Publicado en Gritos y chillíos

Comienza el Sábado Santo cuando el clavel apaga la última vela de la candelería y el trono entero se vuelve melancolía y nostalgia. El olor –siempre, todos los años, regresa a la cita de ese momento- de la cera derretida y de la flor impoluta, aun bella y altiva, es la certeza de que ha llegado el día sin Dios, el día sin nada porque nada somos ante la rotundidad de ese sepulcro en que se ha convertido la ciudad y ni los recuerdos consiguen levantarnos el ánimo.

Tenemos tantas cosas en los ojos que los cerramos como si así pudiéramos evitar que todo lo que vimos se escape y pierda por los caminos del olvido. Los cerramos porque nos asusta ese abismo de vacío y de incertidumbre. Los cerramos para paladear el poso que dejó tanta belleza efímera, más bella aun por eso, y para abandonarnos en los brazos de aquellas melodías que fueron nuestro gozo, nuestro norte en constelación de fusas y corcheas, cuando los instrumentos nos devolvían nuestra imagen en sus cóncavos espejos camino del encierro y al abrigo de una buena compañía.

Mecidas de palios, con sus bellotas “bailongueras” repicando en el metal de las barras, la mirada de aquel nazareno, el incienso entre albas y cuellos de dalmáticas, el crujir de un varal, la curva, la saeta, el bullicio, la campanilla… el Crucificado…

Nada hay de aquello que por unos días marcó el compás de nuestras horas. Miro el teléfono y sé que no habrá de sonar para una nueva cita en el sitio de siempre con la que comenzar otra tarde de gloria. Es Sábado Santo, y sólo espero el momento de volver a encontrarme con aquella carita que dejé entre cirios apagados y mudos en la que ya se presiente la luz de la Resurrección.

Publicado en Opinión / Tribuna
Sábado, 05 Septiembre 2015

Naranjo, conciliador de épocas

Honesto con un estilo que le identifica, Francisco Naranjo Beltrán, restaurador y pintor de Benalmádena, expone en el bar Puerta Oscura, de la calle Molina Lario, una serie de trabajos pictóricos en donde concilia el aroma tradicional de la imaginería procesional con los aires frescos de la cartelería clásica, que al final acaba siendo la más vanguardista, en un mundillo demasiado aficionado a copiar la estampita sin lugar a la interpretación.

Naranjo Beltrán, autor del cartel de la Semana Santa de 2015, muestra en Puerta Oscura una suerte de dos ensayos alternativos para dicho encargo (uno con la Virgen de Servitas como protagonista y otro con el Nazareno del Paso). La presentación, que corrió a cargo curiosamente del pregonero de este año, Rafael de las Peñas, sirvió para desgranar las piezas expuestas. En cuanto a cartelería, además de las dos piezas inéditas mencionadas, se halla el cartel del 25º aniversario del Cristo de la Redención.

Además, Naranjo sonsaca una desapercibida 'lectura cartelística' en las gubias de Pedro de Mena, con la interpretación encomiable de dos bustos de Ecce Homo y Dolorosa, iconografía que define la producción del artífice de la sillería del coro de la Catedral.

La muestra se remata con cinco pequeñas imágenes cristíferas y cinco marianas, que van de la expresividad del Cristo de la Expiración de Benlliure a la tímida y silenciosa estampa de la Virgen de los Dolores de San Juan. Con siglos de diferencia, Naranjo unifica todas las imágenes en una época en donde estas tallas de devoción nos sugieren matices nuevos, muy lejos de los percibidos a pie de capilla. La exposición puede visitarse en el horario de apertura del establecimiento, hasta el 15 de noviembre.

Publicado en Málaga
Domingo, 22 Marzo 2015

Olores de San Juan

Como dentro de una abstracción del trono de la Virgen de los Dolores de San Juan. Así se ha configurado el escenario sobre el que Rafael de las Peñas ha pronunciado el Pregón de la Semana Santa. Tres elementos que definen el característico conjunto procesional de la venerada e histórica Dolorosa de la ciudad han estado presente en la decoración, ideada por el cofrade Miguel Ángel Blanco.

De una parte, un arriate de azahares, flor que suele decorar cada Viernes Santo, como mínimo, el perímetro superior del cajillo trono de la Virgen. Resultó impactante –y hasta provocó contados ataques de tos en los espectadores- la explosión aromática que se produjo al levantar el telón, momento éste apurado hasta que Rafael de las Peñas saludó a su antecesor, Félix Gutiérrez, y se quedó solo en el proscenio. Se da la circunstancia de que, en la mañana del sábado, en el primer día del Septenario a la Virgen de los Dolores, el pregonero entregó como regalo a la imagen un broche diseñado por Fernando Prini, consistente en un ramillete de la flor del naranjo, que reza en dos filacterias "Luz de mi existencia" y "Sol de mis palabras".

Pero el elemento de mayor envergadura del decorado consistió en un enorme corazón traspasado por siete puñales, símbolo principal de la iconografía de la Virgen de los Dolores. Tintado de un rojo contundente, incluso provocador, demandaba toda la atención del escenario sobre una base discreta y muda que hacía sugerir verse sostenida en el aire.

El tercer aspecto fue el fondo, absolutamente mudo, pero iluminado por una luz azul, de tono muy similar al terciopelo de lyon que arropa a la Virgen de los Dolores de San Juan en su estación penitencial del Viernes Santo. Dicho fondo solo mutó una vez, a negro, cuando dedicó el "último alfiler del pregón" a esta imagen.

Un escenario sin densidad, expedito, con el atril corporativo blanco común en los últimos años, en donde está impresa la Cruz del patio de San Julián, desde donde Rafael de las Peñas ofreció su Pregón de la Semana Santa.

Publicado en Málaga

El pregón de Rafael de las Peñas fue una exaltación de la Semana Santa de Málaga en la concepción más pura del término. A través de las distintas devociones que serán protagonistas a partir de los próximos días por las calles malagueñas, el pregonero fue narrando sus vivencias y el mensaje que quería compartir. Todo salpicado con pinceladas de tinte social y relacionadas con la vida de Málaga, pues cofradías y ciudad están unidas de forma indisoluble. No fue un pregón de reivindicaciones el de De las Peñas, pero sí lleno de mensajes. Sobre la figura del nazareno puso un acento especial porque "parece que nosotros mismos lo hemos relegado a ser ese lugar de la procesión destinado casi en exclusiva a la chiquillería".

En el curriculum cofrade de Rafael de las Peñas, uno de aquellos jóvenes que en la década de los ochenta llegaron -sin saberlo entonces- para revolucionar el mundo cofrade malagueño, está el ser nazareno. Uno de los grandes mensajes de su pregón fue un manifiesto realizado en favor de la figura del nazareno. Jugó con la metáfora de un niño que le pide al padre que le acompañe en las filas nazarenas. "Padre, yo quiero que salgas conmigo de nazareno, y no que vayas por fuera de la procesión, no es eso", dijo el pregonero. De las Peñas citó a su padre en distintas ocasiones, incluso en la propia dedicatoria. El canto nazareno, escrito en prosa, podría encerrar una segunda lectura en la que el pregonero quiere hacer presente a su progenitor al que llama en repetidas ocasiones. ¡Ay aquel cartel de la Semana Santa de 2014 tan aplaudido por dirigentes de la Agrupación de Cofradías!

La dedicatoria del pregón ya era una declaración de intenciones: "A Pepe, con el que empecé en esto, que hoy ve cumplido su sueño desde el mejor palco. A mis hermanos de los Dolores. Sin ellos no hubiera sido el cofrade que soy". Pepe Gallego, cofrade pollinico, fue el primer integrante de la llamada Cuadrilla del Arte que se marchó. Luego también lo haría Jesús Castellanos, el primero de aquel grupo que pisó las tablas del Cervantes. Los mensajes dedicados a ellos hubo que leerlos entre líneas, pues no hubo ningún canto a la Semana Santa del ayer. "Aquel al que íbamos con el amigo que ya no está pero que volvemos a sentir, cercano y presente, acompañándonos", dijo el pregonero sobre los rincones que busca llegada la Semana Santa del hoy. No podía ser de otra forma, a la Virgen de los Dolores le dedicó la parte más sentida del pregón. Fue en su canto final, en el que también habló de ese Cristo que resucita en San Pablo. Todo un alegato en favor del Cautivo como Señor de Málaga.

Al hilo de su exaltación de la Semana Santa, donde se prodigó especialmente al hablar -según las citó- de Humildad y Paciencia, Salesianos, Penas, la Virgen de la Trinidad, el Rescate, la Salud, la Piedad, la Esperanza, Rocío, la Expiración, el Cristo de la Buena Muerte al que rezó un personal Padrenuestro y la Virgen del Amor, fue dejando mensajes de profundo calado: habló del problema del desempleo ("la oficina del paro es el jardín de pena al que dan mis ventanas"); la inmigración ("cerramos las fronteras del acogimiento y levantamos vallas para no ver los problemas ajenos") o la violencia de género ("un mundo en el que la violencia doméstica y de género no tenga cabida y la mujer no sea objeto de explotación o exclusión de ningún tipo"). Tampoco faltaron reivindicaciones sobre la ciudad, de la que criticó la exclusión y degradación que viven algunos barrrios históricos, como el suyo de Capuchinos; el atropello urbanístico que en ocasiones se realiza en Malaga e incluso tuvo un guiño en favor de la antigua pensión La Mundial, a punto de convertirse en escombros.

Pero sin ser un pregón de reinvidicaciones, De las Peñas tuvo la habilidad de hilar en su obra literaria de exaltación de la Semana Santa de Málaga numerosos asuntos. También de índole exclusivamente cofrade. En este sentido, aportó varias reflexiones en aras de no desvirtuar el sentido de lo que representa el culto externo y la dimensión catequética y litúrgica de la Semana Santa. Tuvo un mensaje para el alcalde, al que le dijo en nombre de todos los cofrades que, sobre la cera, las cofradías no negocian; y otro para el clero: pidió a los sacerdotes que hagan por entender a los cofrades (y viceversa): "Su Santidad el Papa ha pedido a sus pastores que «huelan a oveja» para evidenciar su relación con el rebaño, y yo, desde mi pequeñez, me atrevería a decirles que a los cofrades nos gustaría que olieran a incienso —del bueno, del de las procesiones— y a las flores de nuestros tronos, y al aroma inconfundible de las albacerías o los archivos, al del esfuerzo con los dientes apretados en los submarinos y a la cera derramada por las calles —lo siento, señor Alcalde, es lo que hay— incluso, si me apuran, al de la cocina de cualquiera de nuestras fiestas benéficas... Que huelan a nosotros porque necesitamos su cercanía. Que huelan a nosotros y nosotros a ellos, desterrando prejuicios y acercando posturas. Pastores y rebaño en una misma senda, sin hondas ni cayados, confiados en la voz amiga y juntos para mejor construir ese cuerpo místico de Cristo que es la Iglesia de todos y con la que todos, sin aliviarnos, estamos obligados a colaborar".

Hablando de olores, el pregonero pidió paciencia a los que buscan una ramita de romero de la Esperanza cada Jueves Santo. Suplicó -literalmente- que no se coja hasta que pase la Virgen, para que pueda servir de alfombra. Rafael de las Peñas extendió su alocución hasta los 131 minutos. Puso de manifiesto que la principal carencia actual de los cofrades es la formación, para lo que pidió ayuda en la citada llamada al clero. En caliente, queda la sensación de estar ante una obra de cuya lectura se pueden seguir sacando mensajes. Desde el Teatro Cervantes, el poso que dejó fue un piropo en todo su conjunto a la Semana Santa de Málaga. Un concepto clásico de pregón, más allá de que la exaltación no siguió el orden cronológico de salida de las cofradías, que hace años que no se escucha. Tampoco un mensaje tan de cofrade a cofrade, que criticó -también a vuelapluma- "los coqueteos con poderes de este mundo que nada tienen que ver con los del Reino del que nos habla Jesús". Es decir, a quienes olvidan que a las cofrades se va para servir.

"¡Bendita seas Málaga porque, como María, has creído!". El pregón de 2015 fue sobre todo un canto mariano y una llamada, de gran carga espiritual y reflexiva, a vivir la Semana Santa que tenemos a la vuelta de la esquina. En la que todos deberían sentir lo que significa vestir un hábito nazareno.

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Domingo, 22 Marzo 2015

Del exilio al cielo

Volvió la música al Teatro Cervantes en el Pregón de la Semana Santa tras un año exiliada a la plaza Jerónimo Cuervo. Un destacado elenco conformó un preludio sonoro de primer nivel. Curiosamente, esta vez se disfrutó de un magnífico concierto, tras la edición del año pasado, en que la agrupación musical San Lorenzo Mártir no pudo siquiera interpretar piezas en el interior y lo tuvo que hacer en las escalinatas del coliseo. De experimentar la caída más baja, se ha pasado este año a alcanzar uno de los cénit musicales de mayor gusto que se recuerdan.

Vertebrado por la actuación de la Joven Orquesta Provincial de Málaga (JOPMA), dirigida por María del Mar Muñoz, el concierto contó con siete piezas de diversa índole, que requerían la intervención de otros músicos y coros. Intercaladas desde su comienzo, la JOPMA interpretó tres marchas de procesión vinculadas a devociones del pregonero: la conmovedora e intensa 'Virgen de los Dolores de San Juan', de Perfecto Artola; la triunfal y sevillana 'Coronación de la Macarena', de Pedro Braña; y la impecable y simbólica 'Coronación', dedicada por Artola a la Dolorosa de la archicofradía de la Expiración. Los arreglos realizados por Benito Pineda exprimieron con gusto los valores expresivos de las tres magníficas composiciones.

Entre medias, se pudo oír la conocida 'Saeta al Santísimo Cristo de la Redención' que compuso el padre Manuel Gámez, a cargo de la capilla musical que acompaña al Señor de Miñarro, dirigida por María del Carmen Mérida; por su parte, la cantaora Luz Mari Muriana, amiga personal del pregonero, cantó una apasionante saeta con letra del propio Rafael de las Peñas: "Los jazmines y azahares / se te ponen de rodillas / y la espumita de los mares / coge el color en tu orilla / no hay corona en tu realeza / ni plata ni oro pulíos / te sobra con la belleza / que hay en tu nombre, Rocío". Fue muy aplaudido este homenaje a la Novia de Málaga, que será coronada en septiembre.

Las dos últimas piezas contaron con la participación de la escolanía Pueri Cantores, de la parroquia del Corpus Christi de Pedregalejo, dirigida por Antonio del Pino. En la primera pieza, merced a la adaptación de éste, se pudo vislumbrar cómo la popular pieza de capilla del padre Gámez 'Stabar Mater Dolorosa', mutaba a una suerte de coplillas populares, gracias a la letra, también escrita por el pregonero, que alternaba las estrofas cantadas por la soprano Irene Garrido y los estribillos llevados a buen puerto por la escolanía.

El concierto, sin himnos civiles, finalizó con el impresionante 'Regina Coeli' de la ópera italiana 'Cavalleria Rusticana', de Pietro Mascagni, como homenaje a los titulares de la Agrupación de Cofradías "Reina del Cielo, alégrate, Aleluya, porque el que mereciste llevar en tu seno, Aleluya, Resucitó como había dicho, Aleluya". Para esta interpretación se unió el Coro de Ópera de Málaga. Con esta pieza se logró tocar la cúspide emocional del público, que aplaudió cerradamente uno de los mejores preludios musicales que ha conocido el Pregón de la Semana Santa a lo largo de su historia reciente y, por cierto, muy en consonancia con la ruptura que supuso el que antecedió al pregón de otro cofrade de los Dolores de San Juan, Enrique Romero (2001).

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La noche de los consejos sirvió para resaltar las líneas de servicio y de humildad que definen al pregonero de la Semana Santa de 2015, Rafael de las Peñas. Más de una docena de pregoneros acudieron a la cita para respaldar a Fali, quien comentó que con el pregón "quiero llegar a los corazones de los cofrades". Igualmente explicó que no pretende "pasar a la historia de la literatura y de la fama" sino que el objetivo que busca es que los cofrades se identifiquen.

La noche prometió en lo referente a consejos. El pregonero de la Semana Santa de 2007, Pedro Merino, y el de 2001, Enrique Romero, ambos hermanos de la corporación de los Dolores del San Juan, la misma a la que pertenece De las Peñas, fueron los encargados de resaltar su figura y darle una serie de orientaciones. Los consejos buscaron resaltar la necesidad de unidad entre los cofrades y la búsqueda del amor y la solidaridad para los más necesitados.

Merino señaló que Fali es uno de los cofrades más completos que conoce en todos los sentidos. "Es cofrade integral. Piensa en cofrade, siente en cofrade y sobre todo vive en cofrade". Igualmente recalcó que una de las sensaciones que se podrá palpar del pregón será "la necesidad de sentirnos unidos y dejar al margen nuestras diferencias".

Por su parte, Enrique Romero explicó que el pregonero tiene la oportunidad de transmitir a la sociedad y llevar el estandarte de muchísimas generaciones que han vivido y que viven una manera de sentir y de expresar un sentimiento religioso. "Los pregoneros debemos pregonar que el sustento y el alimento de la felicidad están en compartir, en ser solidarios. Sentirnos todos hermanos y meter el hombro siempre para ayudar al más débil". Romero expuso que en ocasiones se ha perdido el norte, el camino de la felicidad, "que no es otro que el amor", y ésa es la base de la Semana Santa. "Todos somos pregoneros de la felicidad, que no es otro camino que el de compartir y ayudar".

Rafael de las Peñas dará el pregón el 21 de marzo, en el teatro Cervantes. Según indicó, el pregón durará unos 90 minutos y ha necesitado dos meses y medio para escribirlo. La Joven Orquesta Provincial, el coro de la Ópera y una capilla musical formarán parte del pregón.

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Después del trono de la Redención, el manto de los Dolores. La archicofradía de San Juan presentó a su cabildo de hermanos el proyecto con que la actual junta de gobierno que preside Aurelio García-Andreu quiere dar forma al manto procesional de Nuestra Señora de los Dolores. Tuvo en la misma parroquia y ante el altar de la Virgen, en donde a mediados del siglo XVIII otro cabildo de hermanos antepasados acordó hacerle un manto 'de felpa'.

La presentación de la pieza corrió a cargo del consejero de los Dolores y miembro de la comisión creada para la ejecución del diseño, Rafael de las Peñas, en cuya disertación precisó las dimensiones y morfología del manto: no llegará a cinco metros de largo ni precisará de alzacola, de acuerdo con unas convicciones que identifican a la archicofradía, en las que se incluye una conservación sensata y adecuada de la pieza. El color empleado será el azul, en terciopelo de Lyon, como el actual que luce.

De las Peñas, pregonero de la Semana Santa 2015, matizó acertadamente "No es lo mismo inventar que crear". En efecto, inventos los justos. El manto beberá de esos ejemplos atrevidos de fines del XIX y comienzos del siglo XX, que triunfaban antes de que el llamado 'juanmanuelino' prácticamente monopolizara el estilo de bordado hasta nuestros días. El respeto a las zonas sin bordado, el uso de una trama de fondo y la claridad del dibujo proponen una pieza que no olvida su función de prenda y que debe de generar sus mayores virtudes cuando el dibujo se vuelva estudiadamente caótico sobre las espaldas de la Virgen de los Dolores. Una pieza clásica, pero osada, al rescatar de tiempos pasados unas propuestas vanguardistas que hoy, visto lo visto, lo siguen siendo.

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El manto de la Virgen de los Dolores llama su atención por la fina trama de distintos rayos repartidos y nunca cruzados por toda su superficie. A partir de dicho tapiz se monta el dibujo, a base de tallos rematados con flores –todas con simbología mariana-, siguiendo siempre morfología espiral. Por la disposición de estas espirales, el manto sugiere estar vertebrado casualmente por una cruz latina, en cuyo centro se aloja un corazón con siete puñales. Además de este elemento central, el sol, la luna y diversas estrellas, así como la propia cabeza de la Dolorosa conformarán puntos de escape desde donde emergerá el fondo de rayos.

Fernando Prini precisó que pretendía con su dibujo un manto diferente "y diferenciador", a la vez que factible dentro de los medios con que cuenta la hermandad. Finalizó apostillando que el resultado es fruto de una "obra de amor". Prini, dentro de la simetría estructural, ha colocado elementos asimétricos, otorgando un armónico movimiento al bordado.

Los Dolores de San Juan presentará a cabildo un presupuesto en la Pascua para llevar a cabo el manto.

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Jueves, 06 Noviembre 2014

La erótica del pregón

La maldad no es mía, sino de Gonzalo León: "De las Peñas es un jugoso apellido para el chiste de alguien a quien no le gusten las cofradías". Y digo yo que el hecho de que peñazo sea aumentativo de peña no es ninguna premonición. He conocido pregones en los que, como medida preventiva, se recomendaba a los espectadores una buena dosis de cafeína antes de entrar en el Cervantes.Y nada que ver con el apellido. Pero esto viene a cuento de un trabajo de investigación que algún día realizaré sobre la erótica del pregón basada en la erótica de la conquista amorosa en que subir las escaleras es más excitante aún que el propio acto sexual. Ocurre con los pregoneros y pregoneras: ¿A quien elegirán este año? ¿Toca hombre o mujer? ¿Toca teología, lírica o reivindicación? Luego, cuando ya conocemos al elegido o elegida, vienen preguntas aún más excitantes: ¿Se atreverá con el divorcio y la homosexualidad? ¿Dirá algo sobre los trepas y rebotados? ¿Señalará disimuladamente a quien no hay que votar en las próximas elecciones? ¿Con qué ojo le hará el guiño al obispo presente en el palco de autoridades? ¿En qué momento del pregón se quedará sin voz? Y llegamos a la conclusión de que en el ritual pregonero, como en el amor, la rutina es la peor enemiga.

Besos y abrazos del Nazareno Indiscreto

Publicado en El Nazareno Indiscreto
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