Aunque todo empezó en 1490, nuestra Semana Santa cumple 125 años

Hugo Bassiner | Domingo, 25 Marzo 2018
La Virgen de la Esperanza, en la calle Cuarteles a principios del siglo XX. La Virgen de la Esperanza, en la calle Cuarteles a principios del siglo XX. CTI-UMA

Este 2018 la Semana Santa malacitana está de aniversario: Cumple nada más y nada menos que 125 años. “¿Pero qué incienso se ha fumado el catalán?”, pensarán algunos. “¡Si la Vera+Cruz o la Sangre tienen más de 500 años!” Y razón no les falta. Efectivamente, como todos sabemos el fenómeno cofrade en Málaga llegó pocos años después de la conquista de la ciudad por parte de los Reyes Católicos. Ya en 1490 se tiene constancia de una pequeña ermita ubicada entre los cerros del Gibralfaro y de San Cristóbal (actual calle Ferrándiz), en la que se daba culto a un pequeño madero. Un madero al que bautizaron con la advocación de la Santa Vera+Cruz. La misma que 15 años más tarde serviría para gestar en el extinto Hospital de Santa Ana la primera cofradía de la ciudad. Dos años más tarde se le uniría la de la Sangre al otro lado de la actual Plaza de la Merced. Así que sí, las primeras procesiones se dieron en las postrimerías del siglo XV y principios del XVI.

¿Entonces qué es lo que cumple 125 años? Pues lo dicho: la Semana Santa. ¿Por qué acaso alguien se imagina una Semana Santa que no empezara hasta la tarde del Miércoles Santo? Pues eso mismo es lo que vivieron nuestros antepasados cofrades. Y es que durante los primeros cuatro siglos de la Málaga cristiana las cofradías procesionaban casi exclusivamente de Miércoles a Viernes Santo. Y no fue hasta el año 1893 en el que se incorporaron por primera vez el Domingo de Ramos, el Lunes y el Martes Santo como jornadas procesionistas de pleno derecho, completando así una semana entera dedicada a conmemorar la pasión, muerte y resurrección de Nuestro Señor Jesucristo. En el caso del Domingo de Palmas cabe decir que sí vio procesiones de forma esporádica a lo largo de los siglos XVIII y XIX, como fueron los casos de los Dolores de San Pedro, Zamarrilla o Esclavitud Dolorosa entre otras. Sin embargo, no fue hasta el año 1893 y de la mano del Huerto que pasaría definitivamente a ser la jornada inaugural por excelencia de nuestra Semana Mayor. Pero lo auténticamente novedoso y revolucionario de la época fue la incorporación también del Lunes y el Martes Santo como días procesionistas. Rescate (que entonces radicaba en la Parroquia de San Juan) y Concepción (todavía como una hermandad independiente a la del Huerto) tuvieron el honor de estrenar dichas jornadas respectivamente. Y fue revolucionario, porque ni siquiera en Sevilla –que por aquel entonces ya contaba con casi 40 cofradías en su haber- se procesionaba.

Siglo y cuarto después, la mitad de la nómina agrupacional procesiona de Domingo de Ramos a Martes Santo. Y entre ellas hay cofradías como Pollinica, Cautivo, Estudiantes o Rocío, que sin duda alguna se cuentan entre las de más arraigo y devoción popular de la ciudad, pese a no procesionar en los mal llamados “días grandes”. Así que ahora solo toca esperar que el tiempo nos permita disfrutar un año más de una Semana Santa entera, como así lo pudieron hacer por primera vez los malagueños de hace 125 años.

¿Le ha resultado interesante?
(2 votos)

Noticias relacionadas (por etiqueta)

volver arriba